Se duermen los Hijos e Hijas del Sol

. lunes, 19 de noviembre de 2007

Por Anaiz Quevedo. Mientras hay gente haciendo algo, dando peces o enseñando a pescar , lo cierto es que al menos en el continente americano anualmente se "mueren frio y lento" unos 200 mil corazones inocentes.

¿Qué nos falta? tiempo para ver, tiempo para entender que esta es parte de la generación del futuro. ¿Qué futuro esperamos entonces en América pues, si nuestros niños se están muriendo por hambre, abandono, violencia intrafamiliar, por enfermedades o en medio de balaceras por enfrentamiento entre bandas delictivas rivales?

Sólo por causas de violencia intrafamiliar: 80 mil niños y niñas mueren en América Latina al año, 80 mil almas menos, según informe de la ONU. Esto sin contar los que mueren por falta de atención médica oportuna, asesinados por escuadrones de la muerte o quienes quedan atrapados/as entre los disparos de la delincuencia.

Más de 1.000 bebés menores de 1 año mueren cada día en América. Cada año, 140.000 niños y niñas mueren a causa de enfermedades prevenibles antes de los 5 años según cifras de la Organización Panamericana de la Salud.

Las metas del milenio y la voluntad política
Aunque según el informe de la Comisión Económica para la América Latina y el Caribe (CEPAL),(Panorama social de América Latina 2007), en el último año salieron de la pobreza 15 millones de personas y 10 millones dejaron de ser indigentes, aún la cifra de pobres es muy alta: 194 millones de seres humanos, 71 millones en pobreza extrema o indigencia.

No dejo de reconocer los esfuerzos hechos desde gobiernos, empresas y Organizaciones de Desarrollo Social. Sin embargo los cambios van lentos, aún muchos niños y niñas se nos van y como escuché decir una vez al venezolano Luis Alberto Machado, "la vida de un niño es un gran milagro". Que se reduzca y no hacer nada es ir en contra del Milagro más grande, no hay tiempo que perder para salvar a un niño o una niña.

En las calles de América hay muchos hijos e hijas del Sol que deambulan muerte en Vida. Huyen de la violencia intrafamiliar y prefieren vivir en la calle porque tienen pánico de vivir en familia, vivir entre cuatro paredes. Huelen cola de zapato para drogarse y olvidar la violencia en casa y las duras pruebas de la urbe. Y por si tanta tragedia fuese poco en muchos países deben huir de los escuadrones de la muerte que pretenden borrarles del mapa.

Si hablo de cifras mundiales el corazón se me parte. Cada año más de 10 millones de niños y niñas mueren de hambre y de enfermedades prevenibles. Suman alrededor de 30,000 al día y 1 CADA 3 SEGUNDOS.

¿Y que hacemos el resto de mortales?, ¿quienes no pertenecemos a alguna congregación, grupo, ODS, programa de RSE, lo que sea? Pues de pronto conmovernos y seguir el camino o estar en diatribas teóricas sobre este y otros temas, pero más que eso, nada. Y bueno, si sumamos que además ni hay tiempo para cada cual qué tiempo va a existir para el resto. Así transcurre cada segundo de vida para alguien y con mucho dolor digo de muerte para el tesoro más grande que tiene América y el Mundo.


Los Hijos del Sol

Comprendo el mensaje
de la sonrisa de un niño
cuando toca en la luz roja
mi cristal

Mi pensamiento estaba
en la luna o en el limbo
no me daba la mirada para ver,
que está queriéndome decir
que ya es hora de ayudarlos
a vivir.

Sufro, si en una calle de América
se duerme friolento un corazón
jugando a la rayuela con su vida
se pierde a diario algún hijo del sol.

Siento que se humedece mi alma
y que mi continente entristeció.
Paciencia soldadito de hojalata
que mañana sonreirá el hijo del sol.

Ricardo Montaner (Cantautor, Embajador honorario de UNICEF 2007
Creador y Director de la Fundación "Hijos del Sol" desde hace 15 años)

6 Comentarios:

LuisFe dijo...

Anaíz,

Creo que has seleccionado uno de los temas que a mi juicio es difícil hasta para escribir. La cruda realidad de los niños de la calle que es una figura con muchas aristas: violencia familiar, abandono, drogadicción, marginalidad, problemas de higiene y salud, entre otros tantos. Particularmente, soy creyente de que la “vista gorda” es causa importante de lo que ahora nos asoman las cifras... ¡Reflejo de nuestra indiferencia!

Cuando preguntas “¿Qué nos falta?” es un cuestionamiento sutil que asocias a un tiempo de reflexión para poder entender de una vez por todas que estamos cerrando los ojos del mundo… que lo estamos verdaderamente adormeciendo.

Considero, desde mi humilde punto de vista, que lo que hace falta es voluntad. Voluntad que tal vez pasa en principio por la valentía de aceptar que esto es un problema y que no es algo lejano, etéreo o hasta de “otros”, pero además por involucrarse como ciudadanos y aportar en aras de solucionar progresivamente las cosas.

Como bien rescatas en tu artículo, es cierto que desde el gobierno, empresas, ODS, entre otras instituciones se ha hecho algo, pero para la magnitud de la situación considero que es necesaria una mayor consciencia social del “ciudadano de a pie”… de aquel que pasa todos los días por el parque y se consigue a un soldadito que ha sido obligado a madurar fuera de su tiempo biológico para hacer frente a las batallas de la calle y sobrevivir como en la selva sobrevive el más fuerte.
Pues no, no estamos en una selva… o al menos no nos han tapado los manglares.

Gracias por estas reflexiones Anaíz y por hacerme pensar en ello. Felicitaciones por tus interesantes artículos.

Luis Felipe González
Estudiante

Félix Alejandro dijo...

Hola Anaíz,
Quiero felicitarte por cada uno de tus artículos, en especial el presente, de este respetable e interesante blog.
Pienso que la virtud de tus letras no radica en las palabras que expresas sino en los sentimientos que expresas con la sutil pasión de tus manos sobre el teclado queriendo y deseando hacer algo más por la humanidad sin poder aún derribar las barreras que existen desde los mismos inicios de la humanidad, el tiempo. Escribes tiempo y entiendo que quieres decir amor, por que tal vez es esto lo que nos hace falta a cada uno de nosotros para despertar y reaccionar no ante las cifras pero si ante la vida que se nos va, o que no ha llegado para los hijos del sol. Lamento no poder tener la dignidad de responder a tu respuestas porque me hace falta tiempo y sabes lo que quiero decir.

Eliana Quintero dijo...

Amiga Anita,
Definitivamente tu sensibilidad y sentido social son impresionantes. Tu escrito inmediatamente me hizo pensar en mi pequeña mi Nova y le doy gracias a Dios por su salud y le pido que me de suficiente salud y vida para darle a ella estabilidad hasta cuando sea grande.
Te felicito!
Eliana Quintero
http://elianaquintero.blogspot.com/

Anaiz Quevedo dijo...

Leer sus comentarios me motiva a seguir en esta lucha que ustedes saben es por la familia. Por la Mujer que en Venezuela es pilar y si ella está sana, un mejor país es posible, por muchos niños y niñas que aún siendo pequeñines, no tienen infancia.

Recuerdo con respecto a esto, una de las tantas memorias de Elsa Levy (fundadora y Directora de FUNDANA) esa organización para niños que ameritan protección en Venezuela y que está grabada en mi, para reflexionar y para actuar. Ella menciona en "la Suma de mis Amores" el caso de unas hermanitas una de 3 años y la otra de apenas meses que ella y su equipo rescataron. Por más que trataron durante días y semanas de explicarle a la chiquitina de 3 años que podía jugar, disfrutar, comer, y que su hermanita de meses estaba muy bien cuidada en el área para bebés, la hermanita insistía en subir cada quince minutos a dormir a su hermanita. Ella era quien la cuidaba antes de llegar a la casa de abrigo.

Luis Fe, leo tus comentarios aqui y en mi Blog y siempre quedo maravillada, asombrada. Repámpanos en serio, tu también eres lo máximo mi cielo, y es que tengo que decirle al mundo que tienes a la UCV en movimiento, al país con tu liderazgo y si acaso llegas a los 22 años. Y yo muy humildemente sabes que te sigo, que sigo a los líderes universitarios en las luchas por un país mejor.

Félix querido, yo te agradezco de corazón tu feedback. Porque entre tantas teorías y gente fría, tu pones alma, vida y corazón y lo que más admiro en ti es tu humildad además de la combinación de firmeza y sutileza que usas para decir lo que piensas ante cualquier auditorio. Eres un líder mediático y que bueno es teneertye del lado de la lucha social para que el mensaje llegue a donde tiene que llegar.

Eliana, periodista de trayectoria y largo alcance..yo también siento lo que tú, amiga. Porque como decía Andrés Eloy cuando se tiene un hijo se tienen todos los del planeta, duele hondo el dolor de los otros.

Y aunque es largo, aqui lo pongo, este texto histórico y hermoso que describe lo que sentimos los latinos por no sólo por nuestros hijos e hijas del sol, sino por los
niños y niñas de todo el planeta.
Besos

Los hijos infinitos

Cuando se tiene un hijo,
se tiene al hijo de la casa y al de la calle entera,
se tiene al que cabalga en el cuadril de la mendiga
y al del coche que empuja la institutriz inglesa
y al niño gringo que carga la criolla
y al niño blanco que carga la negra
y al niño indio que carga la india
y al niño negro que carga la tierra.

Cuando se tiene un hijo,
se tienen tantos niños que la calle se llena
y la plaza y el puente
y el mercado y la iglesia
y es nuestro cualquier niño cuando cruza la calle
y el coche lo atropella
y cuando se asoma al balcón
y cuando se arrima a la alberca;
y cuando un niño grita,
no sabemos si lo nuestro
es el grito o es el niño,
y si le sangran y se queja,
por el momento no sabríamos
si el ¡ay! es suyo o si la sangre es nuestra.

Cuando se tiene un hijo,
es nuestro el niño que acompaña a la ciega
y las Meninas y la misma enana
y el Príncipe de Francia y su Princesa
y el que tiene San Antonio en los brazos
y el que tiene la Coromoto en las piernas.
Cuando se tiene un hijo,
toda risa nos cala, todo llanto nos crispa,
venga de donde venga.
Cuando se tiene un hijo,
se tiene el mundo adentro
y el corazón afuera.

Y cuando se tienen dos hijos
se tienen todos los hijos de la tierra,
los millones de hijos con que las tierras lloran,
con que las madres ríen, con que los mundos sueñan,
los que Paul Fort quería con las manos unidas
para que el mundo fuera la canción de una rueda,
los que el Hombre de Estado, que tiene un lindo niño,
quiere con Dios adentro y las tripas afuera,
los que escaparon de Herodes para caer en Hiroshima
entreabiertos los ojos, como los niños de la guerra,
porque basta para que salga toda la luz de un niño
una rendija china o una mirada japonesa.

Cuando se tienen dos hijos
se tiene todo el miedo del planeta,
todo el miedo a los hombres luminosos
que quieren asesinar la luz y arriar las velas
y ensangrentar las pelotas de goma
y zambullir en llanto ferrocarriles de cuerda.
Cuando se tienen dos hijos se tiene la alegría
y el ¡ay! del mundo en dos cabezas,
toda la angustia y toda la esperanza,
la luz y el llanto, a ver cuál es el que nos llega,
si el modo de llorar del universo
el modo de alumbrar de las estrellas

Andrés Eloy Blanco
(Venezolano)
--

Ferni dijo...

Has descrito Anaiz con bellas palabras pero con toda crudeza las cifras de que resultan de la barbarie humana. Porque eso es lo que somos bárbaros, en el sentido de pueblo que no tiene ningún respeto hacia la vida de los demás y solo repara en la supervivencia como individuo.

Señalas con tu pluma las organizaciones dedicadas a la delincuencia y casi excusas a los gobiernos y aplaudes a las ONG.

Creo que tenemos el derecho y el deber de señalar a los culpables, los primeros nosotros que asistimos al espectáculo de horror de esas muertes infantiles desde la butaca de nuestros salones con los estómagos llenos y cambiando de canal de televisión cuando las crudas imágenes nos importunan lo que puede ser una buena siesta.

En segundo lugar, todos esos gobiernos corruptos -de cualquier lugar del mundo- que se benefician de las ayudas que provienen de otros países y que jamás llegan a las personas que realmente la necesitan. O los gobernantes que desvían los propios fondos destinados a paliar las necesidades alimentarias, sanitarias y educativas de las comunidades que más lo necesitan a empresas que se lucran con el comercio de la "miseria".

Y en tercer lugar y muy importante en nuestra cultura occidental, la Iglesia Católica en la que su alta jerarquía -salvo honrosas excepciones individuales que realmente sienten y practican lo que predican- vuelve la espalda a cualquier intento de regulación voluntaria de unos embarazos en familias que no van a poder, por sí mismos o por medio de los gobiernos, ofrecer una vida mínimamente digna o que no tengan la posibilidad de morir en el primer año de vida. Hablamos, por ejemplo, de que la Iglesia permita a sus fieles el uso del preservativo para evitar tanta muerte. No hablemos siquiera de la posibilidad de una interrupción voluntaria del embarazo. ¡ESO ES TABÚ! Pero con esa hipocresía lo único que hace es condenar a vivir en las calles de nuestras ciudades a unos niños que la propia Iglesia no sabe después amparar (¡Dios proveerá!).

José Bernardo dijo...

Extraordinario Anaiz.

Yunus, ganador del Premio Nobel de la Paz del año pasado, gracias a su labor increible para permitirle acceso a créditos a personas de muy escasos recursos, señala que la pobreza es erradicable, que lo que falta es voluntad política. Y añade que la pobreza es la mayor fuente de violación de derechos humanos.

Quizás este sea un primer paso: concientizarnos que la pobreza es erradicable, y que la voluntad para su erradicación no depende sólo del Estado, sino de gente como Yunus, o tú misma, querida amiga, que en lugar de cruzarse de brazos, aportan conocimientos y un mundo de energía vital, para hacer, desde sus pequeños espacios, un mundo mejor.

Sigue con tu maravillosa causa, Anaiz, lo estás haciendo increiblemente bien.

Un gran abrazo. José Bernardo

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