Pedro Nuevo, mal aprendiendo de Friedman

. jueves, 19 de abril de 2007

Por F. Xavier Agulló. De todo en esta vida hay que aprender, incluso de aquello que sea contrario a nuestras convicciones. Fue así cuando aprendí de Milton Friedman que es imprescindible que la RSC aporte beneficios a medio y largo plazo a la empresa. Es de ahí que acuñé la convicción que si el consumo no es responsable, ¿por qué lo tendría que ser la empresa?
Hay personas que marcan un antes y un después en una materia, aún cuando no fuera, ni por asomo, su intención. La etiqueta friedmaniana sólo ha venido a reforzar la necesidad de un alineamiento estratégico de la empresa, pero en absoluto niega la RSC, al contrario.

Las críticas constructivas ayudan a modelar nuevos conceptos, adaptar convicciones y hacer evolucionar las formas de actuar. Pero cuando las críticas está ensombrecidas por dudas razonables de su motivación última, perdiendo de entrada su tono constructivo, hacen de quién las vierte una persona poco honrada.

Desde hace tiempo un individuo llamado Pedro Nueno, profesor del IESE y harto conocido en España y Estados Unidos y que se autoproclama 'la puerta a la China para las empresas españolas', anda haciendo 'gerundios' por el periódico español La Vanguardia. Respeto su perfil profesional, es un profesional que lleva años con la etiqueta de 'gurú' en muchas cosas. Pero precisamente esa etiqueta debería hacerle más inteligente, más honrado.

Ya hace unos meses me quedé con las ganas de opinar sobre un artículo de opinión titulado Responsabilizando, gerundio con el que opinaba peyorativamente sobre organizaciones del tercer sector, hechas en general a la medida de 'hijas de', altamente ineficientes que sus recursos dificilmente llegaban a quiénes tenían que ser su público beneficiario. De hecho, a partir de tres casos estadounidenses establecía una triste extrapolación a todo el tercer sector.

Ahora ha vuelto a la carga contra la RSC con otro artículo con idéntico nombre, Responsabilizando, y que es posible ver reproducido aquí (el artículo en el periódico original no está disponible por ser de pago).

Ironizando con el término de moda 'siesar' (transcripción fonética del término inglés CSR), asegurando que es algo que se pone de moda cada treinta años (?), o pronosticando dos años de vida a la 'siesar', son algunas de las perlas de tan insigne 'gurú' de los negocios.

Más allá de que no soy capaz de detectar la crítica constructiva propia de un auténtico 'gurú' como Friedman, me pregunto si su odio integrista hacia la RSC no vendrá por el hecho que en sus negocios privados, introducir empresas en el mercado chino, no le interesa que se hable de responsabilidad social.

Aprendí de Friedman. Pero, ¿qué puedo aprender de Nuevo? ¿Que no es necesaria la RSC para hacer negocios con China?

4 Comentarios:

Rosa Alonso dijo...

Leí el mismo artículo, Agulló.
Pensé: "Mira, ya hay quien españoliza el término y le da un nombre: Siesar".

Aprendí hace tiempo,(en una charla sobre mobbing) que cuando se le pone nombre a algo es que, por fin, ya existe.

Para todo lo demás... OO

uno_que_no_se_entera dijo...

Cuando yo leí el artículo en "La Vanguardia" lo consideré casi una provocación, y mal pensado que soy hasta creí ver algún ajuste interno de cuentas respecto al IESE donde existen investigadores en la línea de la RSC.

Si su particular vendeta se refiere a sus asesorías a los inversores occidentales en China pues su miopía todavía es más grave.

F. Xavier Agulló dijo...

"La RSC es una mierda". Cuando alguien dice esto, que viene a ser en resumen lo que Nueno dice, debe argumentarlo y no dar a entender que puede tener intereses personales en dicho juicio de valor.

Más que ajuste interno de cuentas, aunque ciertamente no conozco mucho sobre los 'clanes' en el IESE como sí conozco quizás más los de ESADE, creo que es simplemente una cuestión de arrogancia. La renta que le otorga ser un gurú en algo, le hace crecerse y pensar que no es necesario argumentar algo si él lo dice porque es quién es.

Lo que no calibra es que quizás cuando viene en llamar 'mierda' una materia de la que no tiene ni idea y, además, no le interesa porque tiene negocios con China, pierde todo tipo de legitimidad incluso con lo suyo. Porque sino yo podría decir 'Nueno es un imbécil irresponsable', y quedarme tan ancho sin argumentarlo. Aunque lo piense, no puedo decirlo sin argumentarlo, pues sino es simplemente un insulto.

Él ha insultado la responsabilidad social y se ha puesto en evidencia. La provocación es útil cuando sirve para fines sinceros y despertar sensibilidades adormecidas. Lo suyo no es provocación, es puro insulto.

F. Xavier Agulló dijo...

Cuando la escuela de negocios en Shanghai de Nueno empiece a ser valorada en rankings de escuelas de negocios que tengan en cuenta criterios responsables, estoy seguro que este señor va a cambiar de opinión y será entonces un gran defensor de la materia... tiempo al tiempo Sr. Nueno, que se le ven los pies al lobo...

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