¿Son las ONG transparentes?

. miércoles, 9 de abril de 2008




Me siento ante el portátil y veo el reflejo de mi cara de estupefacción todavía hoy. Y es que ayer asistí a la jornada ¿Son las ONG transparentes? (acompañada, eso sí, de alguien menos “contaminado” que yo en esto del tercer sector, por si a caso soy yo demasiado ignorante o beligerante con estos temas).

Acudí acompañada de alguien que hoy me ha escrito literalmente lo siguiente “la realidad fue que no hubo respuesta a la pregunta principal, en vez de eso los y las ponentes se dedicaron a iluminarnos con sus logros y con “que guap@ soy, que tipo tengo”, se dedicaron a hacerse un auto masaje incluso a masajear a sus compañeros y compañeras de mesa pero sin llegar a responder a la pregunta principal de la ponencia”.

Pues eso mismo.

Si no iban a contestar la pregunta de la ponencia, a qué fuimos? Pues muy sencillo.
Atraídos por un sugerente y seductor título de la jornada, fueron algunas personas vinculadas al tercer sector. Y a qué fueron? Pues a escuchar lo “indispensable” que es hoy estar auditada por alguna “consultora de prestigio internacional” o, como mínimo, por la Fundación Lealtad. Porque si no estás supervisado por aquellos, simplemente, no existes en el panorama “de los buenos”.

Y es que me dediqué a escribir en mi libretita algunas lindezas. Una ristra de frases literales que no “bautizaré” pero ahí las dejo (con mis preguntas de rigor, of course)

“ Hay ONG que lamentablemente no han aplicado la transparencia” … Cuáles? Cuántas? Dónde? Cómo se sabe que no son transparentes? Tiene nombres? Por qué no las denuncia? Qué criterios se deben seguir para ser transparentes según usted?

“ El donante debe analizar la ONG”. Perfecto! De acuerdo con eso de la Responsabilidad Individual de cada cuál, pero… se preocupan ustedes de procurar sistemas transparentes que promuevan la participación? O quizá sería contraproducente? O quizá no interesa?

“No hay que pedir números cada tres meses, hay que pedir resultados en el largo plazo”. Efectivamente, pero… no hablábamos de transparencia? Quien ha pedido resultados cada tres meses? No sería mejor dar resultados cada año – como lo hacen habitualmente- pero más detalladamente? O quizá la sociedad no está preparada para leer aquella realidad que todos y todas conocemos del tercer sector?

En resumen, que nos hablaron más de transparencia quien asistió como representante del sector privado que del tercer sector, como viene siendo habitual en este mundo de la RS.

Y dejo de escribir que esto de la teoría de la conspiración me estresa más que la física cuántica y pensar en el infinito del infinito. Y quiero volver a ver mi cara sin síntomas de estupefacción. Me voy a envolver en mi rollo zen a meditar un poquito. Os lo recomiendo!

5 Comentarios:

Josep Maria Canyelles dijo...

Uy, que lástima! pensaba que ibas a cebarte en la propia responsabilidad social de la fundación lealtad... porque ¿quien audita al auditor?

Y que recueden que no se trata tanto de ser transparentes como de ser responsables. La transparencia viene después...

ROSA dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Rosa Alonso dijo...

Es que si nos ponemos a hablar sobre la responsabilidad social de las ONG... amigo josep maria... no acabamos ni en dos años!

Me hubiese gustado justamente hacer esa pregunta ¿Quien audita a Lealtad? pero... como siempre pasa, ni 5 preguntas dejaron hacer y yo ... estaba con mi cara de estupefación!

F. Xavier Agullo dijo...

Antropológicamente hablando los macacos y otros monos se despulgan entre sí. Se dice que también se ha detectado dicho efecto entre algunos grupos de homo sapiens sapiens... O acaso deben ser habladurías... como es esta especie de mal pensada, ¿verdad?

Anónimo dijo...

yo he tenido la suerte o la desgracia de trabajar como contable para una ONG y os puedo asegurar que no doy un euro a ninguna en mi vida. Los auditores externos como ellos los llaman son gente pagada que ayuda a las ONGs a tapar lo que es evidente. Fraudes a hacienda por eventos no declarados, despidos improcendentes y tapados con dinero para que no salgan a la luz. Y no olvidemos que ese dinero sale del bolsillo de la buena gente que con su generosidad solo pretenden ayudar. Y me callo porque no quiero cabrearme que hoy hace una mañana bonita.

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