AENOR viola la ISO 26000 para engendrar una norma ilegítima

. miércoles, 21 de octubre de 2009

Por F. Xavier Agulló. Para quienes nos dedicamos a esto de la RSC estaba claro que en cuanto apareciera publicada la guía ISO 26000 en 2010, muchos entes normalizadores nacionales publicarían sus respectivas normas basadas en la guía, a pesar de violar con ello el espíritu no certificable de la misma.

Lo que no podíamos esperar es que dicha actuación se produjera con nocturnidad y alevosía por parte de AENOR, el ente español, y antes de la aparición de la guía de ISO, y cometiendo como mínimo cuatro gravísimos errores que son cuanto menos poco éticos, sin entrar en cuestiones legales.

En primer lugar, y así me lo hacen notar desde una certificadora, AENOR ha practicado nuevamente competencia desleal al mezclar sus negocios de normalización y certificación. Recientemente ha certificado a Red Eléctrica Española en la que ha llamado la norma RS 10:2009. Cito textualmente, de dicha fuente, que "se aprovecha de su posición privilegiada de organismo normalizador para hacer uso de información privilegiada para la certificación, cuando por reglamentación tiene que mantener la imparcialidad e independencia entre las actividades de normalización y certificación. Esta norna no ha sido publicada hasta que ellos han ejecutado la primera certificación lo que supone competencia desleal y uso de información privilegiada. Y más cuando se trata de una norma de reponsabilidad social que no debería permitir estas actuaciones".

En segundo lugar hay que hacer notar que la susodicha 'norma' es un engaño a quienes participaron en la elaboración de una 'guía'. A partir del 2002, varios grupos de interés, entre ellos la CEOE, sindicatos, universidades y diversas asociaciones, fueron llamados por parte de AENOR para trabajar en un estándar de RSC, pero bajo la condición que finalmente impusieron éstos de que no fuera certificable, y que fuera pues una guía. AENOR pues se ha aprovechado de la buena voluntad de una serie de grupos de interés en su provecho propio. Transparencia e implicación de grupos de interés, pues, se han ignorado, bases como sabemos de toda actuación socialmente responsable. Queda pendiente además valorar el rigor: la última versión que pude consultar de dicho documento, no contenía para nada requisitos y, como la ISO 26000, hacía una descripción de buenas prácticas. ¿Cómo puede ello ser certificable?

En tercer lugar, el estándar de AENOR supone una grave violación del espíritu de la ISO 26000, que repetidamente recuerda que no puede ser un estándar certificable, aunque juegan al desconcierto intercambiando la denominación de norma con la de guía, indistintanmente, lo cual supone también un error por parte de ISO. Una 'norma' es eso, una 'norma', no se puede jugar a usar el mismo término para distintas cosas. Además la ISO 26000 está en formato borrador y ni tan solo hay fecha clara de publicación. Así pues lo que podemos leer en la nota de prensa de Red Eléctrica, "la certificación española RS 10/2009 está en consonancia con los principios de la futura norma internacional ISO 26000 que se aprobará el próximo año y será una guía de actuación global en materia de responsabilidad social", cae en el ridículo más exquisito.

Finalmente, la afirmación "La norma RS 10:2009 se convertirá en un referente mundial al ser el primer estándar europeo sobre responsabilidad social", da a entender que no existe ningún otro estándar (sabemos de sobras que desde hace 10 años está la SGE 21 en Iberoamérica, y en México ya hay una norma certificable del ente normalizador nacional, la NMX-SAST-004-IMNC-2004).

Y es precisamente este último punto el que nos apunta a los motivos: AENOR tiene la clara intención de internacionalizarse, en especial en lo relativo a certificación en Latinoamérica, y además responde con esta 'norma' a la pataleta causada por no haber podido formar parte del Consejo Estatal de RSC, que recordemos tiene un grupo de trabajo de normalización y comunicación. AENOR nunca fue considerada como posible candidata simplemente porqué es un outsider en el sector.

Con esa nocturnidad, alevosía y precipitación, AENOR ha querido irrumpir por decreto, como elefante en una cacharrería, en el mundo de la RSC, sin tener para ello legitimidad alguna y cayendo en el mayor de los ridículos patrios.

7 Comentarios:

Josep Maria Canyelles dijo...

Xavier, tal como tuvimos oportunidad de comentar, no debería ser propio de un organismo como AENOR un proceder tal.

Suscribo tu análisis. La acusación de nocturnidad y alevosía no es retórica. Ha habido nocturnidad y ha habido alevosía. Los grupos de interés tienen razón de sentirse traicionados. La competencia tiene razón de considerar la conducta como desleal. El mundo de la RSE tiene derecho a considerar que esta ha sido una manera de proceder poco ética.

Tampoco REE puede quedar impune. Debían ser conscientes de lo que se traían entre manos. Quizá podrían haber sido incluso los instigadores: sería bueno pedirles que hablen! Aunque más bien sintonizo com la posición de que esta jugada forma parte de una estrategia de internacionalización de AENOR. Pues que el mundo mundial los reciba con una fuerte invitación a retirar la norma bastarda, hija de una Guía 26000 que todavía no ha nacido.

Rosa Alonso dijo...

Suscribo el nombre de "norma bastarda" que propone Josep Maria.

F. Xavier Agulló dijo...

Ahora parece que Aenor ha especificado, vía nota de prensa, que la RS 10/2009 no es una 'norma certificable', sino una 'especificación certificable'... o sea, en otras palabras, un 'engaño certificable' en toda regla.

I. Gómez dijo...

hola a todos,

¿Por qué es ilegítima la RS 10/2009 de AENOR? ¿Por qué la competencia que puede sentirse maltratada no ha creado antes una norma o guía similar para certificar a un cliente?

La distinción entre norma y guia que se puede o no certificar es poner puertas al campo, siempre que exista mercado en certificar una actividad habrá una norma y entidad que certifique, si hay cliente hay certificación, previo paso de inventarse una guiá de referencia si fuese necesario.

¿Por qué REE no puede demostrar ante terceros que alguien supervisó su trabajo y cumple con determinadas prácticas de RSE?

El tiempo pondrá a cada uno en su sitio y probablemente este RS 10/2009 caerá en el olvido pero me temo que muchas de las críticas a AENOR y REE en este momento están basadas en la irrupción de un nuevo competidor, AENOR, en el sector de certificación o verificación de la gestión de la RSE.

saludos

Ignacio

F. Xavier Agulló dijo...

hola Ignacio. La llamo 'ilegítima' porqué no nació 'norma', sino guía, luego AENOR engañó a los grupos de interés que la crearon, y se saltó su negativa y la hizo 'norma'... bueno, luego se dan cuenta del 'error' y la llaman 'especificación'... Es también ilegítima porqué no se puede basar en algo que no está publicado (la ISO 26000). Es también ilegítima porqué el 'borrador' de la ISO 26000 especifica, claramente, que su espíritu no es certificable.

Por otro lado, no hay mucha 'competencia' que pueda sentirse 'maltratada', pero sí hay una: si ya existe una NORMA (la SGE 21 de Forética), ¿qué necesidad hay de otra y además del mismo país?

En fin, pura megalomanía de AENOR. Lo más sencillo es que AENOR simplemente certifique la SGE 21, cosa que nunca ha querido, sólo porqué detrás del falso proceso de creación de la 'guía', estaba la intención de crear su 'norma'. AENOR sufre de dislexia, no sabe separar entre normalización y certificación. Quiere el monopolio de todo. Y digo AENOR, pero vale para cualquier ente de normalización nacional.

Es el problema de este país especialmente, pero del mundo en general. Cada quien quiere lo suyo, no vale lo de otra parte. Llevo tiempo advirtiendo que la insensatez de la ISO 26000 de no querer frenarlo va a llevar a entes nacionales a 'inventarse' presuntas normas basadas en la ISO 26000, llevando al engaño con ello.

Mal vamos si en RSC no se practica la RSC. Y AENOR, no puede practicar competencia desleal sacando un 'nuevo producto' con mentiras. Del mismo modo que los productos alimenticios con la palabra 'Bio' o 'Eco' en España tuvieron que cambiar de nombre por engañar, lo de AENOR es igual de inaceptable.

Y sinceramente, no es cuestión de intereses, tampoco míos. Como consultor me da igual una norma que otra, personalmente de Forética (entidad emisora), soy un simple socio. La cuestión es que si se permite que en RSC aparezcan tantos sellos, distinciones y, lo que es peor, certificaciones como se quiera, esto será un reino de taifas como lo es el mundo de las certificaciones ambientales, que el público ya no sabe distinguir entre las buenas o las malas, lo que significa cada una, y acaba terminando en que no sirven de nada.

En definitiva, la mercantilización de la RSC en su nivel más absoluto.

I. Gómez dijo...

Hola Xavier. Al parecer existen tres guías o normas de discusión en este artículo:

- ISO 26000 que está en estado de borrador
- UNE 165010:2009 EX guiá elaborada en AENOR, como todas las normas UNE y en la que partiparon grupos de interés. Y
- la nueva y todavía no publicada RS 10:2009 que es una especificación de AENOR Certificación para certificar de momento de manera exclusiva a Red Eléctrica.

La certificación publicitada por Red Eléctrica, creo que de manera exagerada y poco acertada, es contra el referencial RS 10:2009. En su página web dice: “La certificación española RS 10/2009 está en consonancia con los principios de la futura norma internacional ISO 26000 que se aprobará el próximo año y será una guía de actuación global en materia de responsabilidad social”. Es evidente que cualquiera que hiciese una norma o guía en este campo tendría como referencia la ISO 26000 aunque esté en borrador, por lo que este aspecto no me parece demasiado relevante y tampoco ilegítimo.

Respecto a la guiá UNE, Red Eléctrica no hace ningún tipo de referencia a la misma, por lo tanto hasta que no se publique el RS 10 y se compare con la guía UNE es mejor ser precavido. Como miembro de Ingenería Sin Fronteras participé en la elaboración de la guiá y asistí a las discusiones sobre el carácter certificable de la misma. Si ahora AENOR en su faceta certificadora o cualquier otra entidad de certificación toma esta guía de referencia y a partir de ella crea unas especificaciones propias para una certificación de RSE inventada por ellos mismos, personalmente no tengo nada que objetar. Es más, a título personal preferiría que esta guía fuese norma certificable directamente sin tener que ser modificada o nombrada de otra manera. Todas las entidades de certificación han tenido la posibilidad de haber creado una certificación propia de la RSE.

Respecto a la certificación de sistemas RSE, siempre que haya dos entidades y una pague a la otra para comprobar que lo que dice es cierto habrá certificación, y si hay que inventarse una norma para ello se hará, la legitimidad la da el propio mercado.

Hablar después del valor de las certificaciones en el ámbito de la RSE es otra cuestión, yo no lo tengo demasiado claro, ya sea con SGE 21, la futura ISO 26000 modificada o cualquier referencial que se quieran inventar.

Un cordial saludo

Ignacio

F. Xavier Agulló dijo...

Bueno, UNE 165010:2009 EX y RS 10:2009 son la misma cosa. La cuestión estriba en que parece que además AENOR intentó agarrar la ISO 26000 en su borrador actual y convertirla en su UNE ISO 26000. Ante la evidente negativa de ISO, le cambió el nombre a la UNE 165010:2009 EX y listo, pa la calle. Teniendo en cuenta que es una guía y no una norma, y por lo tanto no tiene requisitos, que alguien me explique como se puede certificar eso. Si no se le quiere llamar 'ilegitimidad', creo que nadie le negará la calificación de falta de seriedad y rigor.

Un organismo normalizador no puede tratar algo tan esencial en si mismo como una norma. El siguiente paso de AENOR será convertir el Código da Vinci en norma, que poca diferencia hay con lo que ha hecho ya.

Ahora sólo queda que en cada país se inventen su propia 'norma' de RSC, y ya me explicarán el valor que va a tener. Lamentable además que sea 'en nombre' de la ISO 26000, que recuerdo que explicita su carácter 'no certificable'.

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