Donde hay transgénicos no crecen las amapolas

. viernes, 17 de abril de 2009

Por F. Xavier Agulló. Alemania ha prohibido recientemente el maíz transgénico de Monsanto, como otra media docena de países de la Unión Europea. España es dentro de Europa el gran paraíso de Monsanto, y Catalunya y Aragón dentro de ella. No sé si es mucho el orgullo que podemos sentir por ello.

La política general al respecto de los alimentos transgénicos parece que sea que mientras no se demuestre que son dañinos, adelante. Lógicamente no es esa la política por la que optaron Alemania y otros tantos países, que prefieren la cautela, opción sin duda mucho más responsable.

Desde mi punto de vista me recuerda más a Frankenstein que a algo que alimente. En los años 60 todas las empresas tabaqueras tenían estudios en su poder que demostraba que el tabaco era cancerígeno. "El mundo" tardó dos décadas en saber la verdad. ¿No estaremos acaso ante lo mismo?

La intuición de la gente de la calle es a veces mucho más certera que la ciencia. En una ocasión en que impartía un curso de RSC, una alumna nos hizo notar como en Girona, una demarcación catalana "pionera" en cultivos transgénicos, ya no crecen casi amapolas en los campos... Y eso, pues no puede ser jamás bueno.

Ante la imprevisibilidad y el desconocimiento, pues es eso lo que hay alrededor de los transgénicos, pues simplemente no se sabe si son buenos o malos, ante el hecho de que son antinatura pues no pueden reproducirse (hay que comprar cada año de nuevo las semillas a Monsanto, qué casualidad), yo prefiero seguir viendo crecer las amapolas: madres, hijas, nietas, bisnietas... porqué eso es la esencia de la naturaleza, la procreación.

Y aunque el engendro no fuera Frankenstein, sino algo más cariñoso como un Pinocho, igualmente estaríamos ante algo que le crece la nariz a cada mentira que suelta, que es lo que parecen ser Monsanto y compañía, Pinochos, como las tabaqueras en los años 50 y 60.

1 Comentarios:

F. Xavier Agulló dijo...

Monsanto responde a la decisión alemana con lo siguiente:

Monsanto sostiene que “no comprende la decisión de la Ministro Aigner y la directiva a la Oficina Federal de Protección al Consumidor y Seguridad de los Alimentos de Alemania (BVL) para prohibir el cultivo de maíz que contenga el evento de transformación MON810 en base a la cláusula de salvaguarda porque la seguridad de MON810 para los seres humanos, animales y medio ambiente ha sido confirmada por numerosos estudios científicos.

Siempre según la empresa en un comunicado:

- MON810 ha sido aprobado para su cultivo y uso en la Unión Europea. Una suspensión temporaria de la aprobación iniciada por un Estado miembro de la Unión Europea basada en la cláusula de salvaguarda requiere de nueva evidencia científica que cuestione la seguridad de un producto modificado genéticamente y éste no es el caso.

- Estamos convencidos que las justificaciones que llevaron a la decisión de la Ministro Aigner no son adecuadas para dudar de la seguridad del producto y no justifican para nada su prohibición.

- Autoridades relevantes a nivel mundial, incluyendo la Unión Europea, Japón, los Estados Unidos y Canadá, así como también la BVL alemana, han confirmado una y otra vez la seguridad de MON810. Esto ha sido también evidenciado durante la experiencia de un año de cultivo. Agricultores de todo el mundo han experimentado los beneficios del maíz con resistencia a insectos por más de diez años, siendo ésta una tendencia creciente.

- Monsanto examinará todas las opciones posibles y se reservará el derecho de iniciar acciones legales de forma de asegurar la libertad de cultivar MON810 esta campaña para los agricultores alemanes.

- La amplia autorización de la Unión Europea para el cultivo de MON 810, importación y uso para alimento humano y animal no es afectada por el anuncio de la directiva. La directiva no tiene ningún tipo de impacto en el uso y la comercialización de MON810 en ningún otro país de la Unión Europea u otro lugar.

Abril de 2009
Pero saben qué les digo yo... pues que prefiero las amapolas en los sembrados

Entradas anteriores