¿Muerte de la ISO 26000?

. miércoles, 20 de enero de 2010

Por F. Xavier Agulló. Ya hace año y medio comentaba los peligros que tenía una ISO 26000 mal enfocada, por las confusiones a que se presta gustosamente y por el mal uso que determinadas entidades iban a hacer de ella.

Comentaba entonces como ya existían ofertas comerciales para certificar en una ISO 26000 que ni tan solo había nacido, ahora me pregunto si va a nacer muerta.

El caso más macabro hasta el momento en esta crónica negra en que se está convirtiendo la ISO 26000, y que ha venido a confirmar los malos presagios iniciales, lo ha constituido el ente normalizado español, AENOR, que en octubre de 2009 certificaba a Red Eléctrica Española (REE) en la 'norma' RS 10:2009 afirmando que se basaba en ISO 26000.

En general, una norma de empresa (como SA8000 o SGE 21) tienen legitimidad en la medida que son aceptadas por terceras partes. En cambio una norma ISO la tiene, teóricamente, por nacimiento, por ser emitida por quien la emite. Es cierto que en su momento también las normas ISO 9000 generaron allá por el final de los años 80 del siglo pasado controversias: la calidad no podía certificarse o formalizarse, se decía. Hemos visto que sí se podía, y de hecho también se puede formalizar o incluso certificar la RSC, el problema no reside en el qué, sino en el cómo.

También ahora una carta emitida por diversas cámaras empresariales internacionales sacó a colación el pasado mes de noviembre fuertes discrepancias no sólo con el enfoque, sino también con los malos usos. En concreto el mundo empresarial apunta, en resumen, las siguientes críticas a la guía que prepara ISO:

  • Complejidad del texto, que puede obligar a contratar servicios profesionales externos para comprenderla o aplicarla.
  • Orientación a gran empresa exclusivamente.
  • Falta de diálogo con los grupos de interés, en especial los que mayormente se pueden ver afectados, como las empresas y más concretamente las PYME.
  • Uso indebido para fines de certificación (como el caso de AENOR).
  • No gratuidad del documento, a pesar de ser una guía social y no comercial.
Ciertamente en este caso ISO no tiene la legitimidad ganada de antemano,... aunque ciertamente tampoco la tenía con la serie de normas de calidad. Pero el mal uso de la marca ISO y la no resolución de la confusión que genera (introduce indistintamente en su propia definición los términos guía y norma), pueden suponer hacer entrar la ISO 26000 en un estado moribundo, a diferencia de las ISO 9000.

Está claro que si es una guía no puede ser un documento complejo, ergo, si es complejo es porqué está siendo concebida (aunque sea inconscientemente) como 'norma' o por mentes normativizadoras. No es posible concebir una guía para empresas, principalmente, prácticamente sin contemplarlas a ellas en el proceso. Y lógicamente tampoco se puede dar pie, si no es certificable y así lo especifica en el texto, a usos indebidos para tales fines, sin hacer nada para atajarlo.

Creo que es necesario que exista un marco común para entender la aplicación práctica de la RSC en las organizaciones, y ese debería ser el papel de una guía, pero ciertamente no parece ir en esa línea.

En cualquier caso, lo que me ha hecho pensar en la posible 'muerte' de la ISO 26000, antes de nacer, no es tanto todo lo anteriormente apuntado, sino el hecho de que me pregunto... ¿alguien sabe para qué va a servir la ISO 26000?

4 Comentarios:

Anónimo dijo...

VA A PARECER QUE USTED NO COBRA POR IMPLANTAR SA8000 o SGE 21. O QUE GRI NO TIENE DETRAS UN NEGOCIO IMPORTANTE. POR OTRA PARTE NO VEO MAL QUE INTENTE DEFENDER SU PRODUCTO FRENTE A OTROS QUE PUEDEN DIVERSIFICAR LA OFERTA Y DISTRAERLE A MUCHOS CLIENTES

F. Xavier Agulló dijo...

Esperaba algún comentario en este línea, más después de introducir "que puede obligar a contratar servicios profesionales externos para comprenderla o aplicarla". Pero eso no es una opinión mía, lo pone la carta de las cámaras empresariales.

Como consultor ciertamente me da igual SGE 21 o ISO 26000 si ésta fuera norma (SA8000 creo que no es comparable por un enfoque más concreto en laboral). La cuestión está en que no puede haber un estándar para cada país, ¿qué sentido tiene luego la certificación?

Por eso siempre aposté por la SGE 21. Pero debe entender que ISO 26000 no va a ser certificable. Ello implica que si es una guía debe ser fácil de entender. Otra cosa es si fuera una norma, que como la ISO 9001 requiere a menudo de ayuda externa. No hay lío en ello, desde mi punto de vista claro, pero precisamente quise ofrecer el punto de vista empresarial sin sesgarlo con el de consultor.

Por el resto todo es válido: no puede haber confusión ni usos indebidos, y listo, creo que esa es la conclusión del escrito, y no cambia nada en lo que comenta usted, que estoy de acuerdo y ciertamente no me preocupa, me da igual ofrecer servicios en SGE 21 que en cualquier otra, pero ese no es el punto, y este blog no está influido por intereses comerciales como define nuestro código ético.

Ricardo dijo...

Me preocupa más el efecto de fondo que los problemas de la ISO 26000 que describes en tu entrada puedan tener en la credibilidad y desarrollo futuro de la responsabilidad social, siempre cuestionada por su carácter difuso, a veces relacionada con la filantropía, el marketing, los beneficios financieros que produzca, etc., y dadas las altas expectativas que la ISO 26000 había generado en el empresariado, todos los problemas y carencias que posee se transforman en un balde de agua fría creo yo. Personalmente hubiera preferido y esperado que fuera una Norma certificable que estandarizará estos procesos a nivel mundial, por que las actualmente existente no tienen esa capacidad. GRI se orienta a más a la sustentabilidad ambiental, SA 8000 mayormente a los RRHH y SGE 21 aun no logra alcanzar un carácter o consolidación global en una gran cantidad de países y sectores económicos, saludos.

F. Xavier Agulló dijo...

Sin duda Ricardo hubiera sido mucho mejor, también desde mi punto de vista, que ISO 26000 se hubiera enfocado a ser norma certificable. Pero dado que no es así creo que es bueno apoyemos una norma que ya existe como SGE 21, antes que empiecen a aparecer normas para cada país. En cualquier caso hay otros estándares como el suizo Ethics que también voy siguiendo, pronto lo analizaré. Un abrazo.