#RSEChat: ¿Cómo medir el valor de la RSC?
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Resumen #RSEChat: ¿Cómo gestionar la responsabilidad social?
El término “Sistema de Gestión” se define como las actividades coordinadas para dirigir y controlar una organización como una estructura probada para la gestión y mejora continua de las políticas, los procedimientos y procesos de la organización .
Para conducir y operar una organización en forma exitosa se requiere que ésta se dirija y controle en forma sistemática y transparente. Se puede lograr el éxito implementando y manteniendo un sistema de gestión que esté diseñado para mejorar continuamente su desempeño mediante la consideración de las necesidades de todas las partes interesadas. La gestión de una organización comprende la gestión de la responsabilidad social entre otras disciplinas de gestión .
La responsabilidad social puede gestionarse de diferentes formas y no es necesario aunque si recomendable la utilización de sistemas de gestión que permitan en forma ordenada coordinar y controlar las actividades realizadas por una organización a través de procesos que sean medibles siempre con miras a la mejora continúa.
En materia de normativas existen una serie de normas tanto nacionales como de asociación e internacionales que permiten gestionar la responsabilidad social de una organización.
Entre las más destacadas están la SA 8000 (Que incorpora un sistema de gestión solo para el tema laboral y de recursos humanos), la SGE 21 Gestión de la ética y responsabilidad social y la recién aprobada Norma ISO 26000 que si bien no es un sistema de gestión, por su visión estratégica y holística, es una herramienta valiosa para gestionar la responsabilidad social en una organización.
No obstante, queda claro que la ISO 26000 no es una norma certificable, por lo tanto si lo que quiere certificar es el sistema de gestión, habría que tomar en cuenta normas que contemplen sistemas de gestión como la SGE 21 de aplicación internacional u otra norma de carácter nacional que haya sido elaborada para tal fin.
El pasado lunes se escogió este tema como centro de discusión del 4to #RSEchat en el cual contamos con la participación de más de 15 expertos en la materia. A continuación señalo las principales conclusiones:
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20 directivos: 200 000 damnificados
El tsunami ocurrido en marzo tan solo fue una severa prueba de calidad que TEPCO no superó, y que debió realizar bajo condiciones controladas en sus instalaciones nucleares. Los sismos son tan frecuentes en Japón que se consideran en todos los diseños de estructuras y edificaciones. Pero TEPCO actúa desde hace tiempo con prácticas engañosas y poco éticas. En 2002 el gobierno japonés acusó a la compañía de falsear reportes sobre inspecciones rutinarias en las centrales nucleares, y de incumplimientos con normas de seguridad. «TEPCO tuvo que admitir que falsificó información doscientas veces entre 1977 y 2002» informa BBC Mundo en su edición del 17.03.2011.
Las decisiones de pocos afectan a muchos; ya se sabe. Pareto fue un economista que legó el esquema estadístico 80-20. Según dedujo de sus investigaciones –y con obvias variaciones decimales- el 80% de las acciones de la empresa lo decide el 20% de su personal. En los controles de calidad el 80% de los defectos se producen en un 20% de los procesos. En la sociedad, el 80% del poder político y económico está en el 20% de la población. Esta vez el directorio de TEPCO ha pulverizado esa proporción. En este caso el 0,01% perjudicó al 100% de la población de Fukushima.
La dirección de TEPCO no fue la única que falló. También el gobierno cerró un ojo. En diciembre de 2008 el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) advirtió a funcionarios japoneses: «Recientes seísmos han sobrepasado en algunos casos el diseño con que fueron construidas algunas plantas y esto es un serio problema hacia el que ha de dirigirse ahora el trabajo sobre seguridad», según se lee en un documento revelado por Wikileaks y que publica El País (16.03.2011). Ryoichi Hattori, diputado del Partido Social Demócrata de Japón opina: «la Agencia de Seguridad Nuclear está integrada en el Ministerio de Economía, y eso no puede ser... Esto no ha sido un desastre natural, sino un desastre provocado por el ser humano». El País, 03.04.2011.
El Chairman de TEPCO se llama Tsunehisa Katsumata; tiene pelo cano y semblante afable; quizás hasta pretenda ser un buen ciudadano. Tal vez sus 19 ejecutivos sean personas bien intencionadas. Pero parece que poco han hecho por cambiar el viejo esquema mercantil de maximizar beneficios y minimizar costes, sin consideraciones éticas; poco han hecho por aplacar el insaciable reclamo de sus accionistas por incrementar las ganancias mes tras mes; aunque implique arriesgar la vida de su vecindario, contaminar la flora y fauna, los mares y el ecosistema donde habitan.
«Como sociedad, estamos apostando -con nuestros grandes bancos, con nuestras instalaciones de energía nuclear, con nuestro planeta-. Al igual que en Las Vegas, las pocas personas afortunadas -la banca que ponen en peligro nuestra economía y quienes tienen la propiedad de las empresas de energía que ponen en riesgo nuestro planeta- pueden ganar mucho dinero. Pero en promedio, y casi con seguridad, nosotros como sociedad, al igual que todos los jugadores, vamos a perder» escribe el economista y Nobel de Economía Joseph E. Stiglitz. 1
1 Artículo: Jugar con el Planeta, Diario El País, 10.04.2011 Siga leyendo >>>
#RSEChat: ¿Cómo gestionar la RSC?
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GRI elimina los sellos de los niveles de aplicación
Así pues, cuando un reporte es enviado a verificación al GRI, se reciben una declaración (check statement) con el logotipo incluido.
Por otro lado ofrece un nuevo servicio para promover y difundir las memorias a través de su sitio web, que tiene un coste de 550 € (un 20% menos para Organizational Stakeholders). Sólo en el caso de disponer de la verificación por GRI, aparecerá el logo en el bánner o publicidad equivalente.
La detección de un mal uso, a conciencia o no, de los sellos ha hecho cambiar su política al GRI al respecto. Se pone así orden a la cuestión de los sellos GRI, que creaban además un cierto desconcierto entre muchas entidades declarantes así como para quienes leen las memorias, aunque también era un atractivo. Siga leyendo >>>
Fairplay, el término mágico
Por Rosa Alonso. Siempre he pensado que el fútbol ha sido un invento más de alguna sociedad secreta del rollo Bilderberg o Roma con el objetivo de aborregar y adormecer –un poquitín más- a una sociedad de consumo Fast y comida Trash. Como tal, lo miraba desde la distancia y con cierta dosis de indiferencia. Pero resulta que en estas últimas semanas me ha dado por mirar los partidos entre el BCN y el MAD. No confundo un fuera de juego con un córner pero soy de las que cuando oigo conversaciones cruzadas de este tipo le doy al listening mode off.
¿Mi excusa? No se trata sólo de ver fútbol. Se trata de analizar emociones y actitudes con la excusa. Se trata de observar al entorno social totalmente liberado con el amparo que vestir una camiseta le proporciona.
Y lo que he visto –y sigo viendo- me ha sorprendido hasta tal punto de ver representada la sociedad de los bajos fondos IRRESPONSABLE, INMORAL E INVOLUCIONADA.
Quiero puntualizar que cuando hablo de sociedad de los bajos fondos me refiero a:
- Los clubes de futbol.
- Algunos futbolistas y sus cuerpos técnicos.
- Los sponsors.
- Algun@s S@cios.
- Los medios de comunicación.
(Y no sé porqué detallo… en definitiva nos incluye a TOD@S)
Realizando esta especie de trabajo de campo que sobre la Responsabilidad Social en el mundo del fútbol me he encontrado con –siguiendo el orden anterior- :
- Se comportan como organizaciones permisivas que han perdido de vista sus objetivos (si es que los tienen, claro) con todo tipo de persona trabajadora irresponsable (eufemismo) al que ni despiden por asomo como pasa en la mayoría de organizaciones laborales que emplean a alguien para realizar un trabajo. Toleran la violencia de todo tipo con un letrerito en el photo-call donde figura la palabra “Respect”. ¿Soy yo o veo mal?
- Personas trabajadoras que no son conscientes de la reputación que sus acciones acumuladas provocan en a) la evaluación externa (arbitraje) algunos errores de interpretación y en b) la dimensión de representar una u otra filosofía y valores en la organización que les paga la nómina. ¿Pasaría que a un trabajador de SEAT le diera por ir a “esperar a la salida” a uno de NISSAN? ¿Con qué objetivo iría?
- Identificarse con estas filosofías de trabajo significa aprovar comportamientos y soportar costes de los primeros y los segundos enumerados en esta lista… ¿y quieren seguir así?
- Corresponsables de todo, repito, todo. Corresponsables de lo que realizan los primeros, segundos y terceros más la supuesta libertad de poder votar bajo sistemas democráticos de quiénes no hacen más que soportar demagogia estandarizada e incendios alimentados por quienes vienen seguidamente.
- Estos son los mejores. Sin duda (sarcasmo). Con la financiación de fondos privados en cadenas privadas, se permiten el lujo de avivar el fuego al más puro estilo Sálvame Deluxe, con personajes que vienen a ser lo mismo que la Esteban para Telecinco. Tienen la capacidad de hacer creer al personal que algunos casi-delitos son sencillas faltas, y a la inversa. Son el mayor ejemplo, más claro y concreto que he visto en los últimos años de manipulación mediática del mensaje.
Ahora comprendo muchas cosas. Y me quedan otras muchas sin abordar.
Pero me quedaré con la duda de qué diría Xavier Roures al respecto.
Quizá, eso sí, se quedará con lo del fairplay. Parece que sea el término mágico. Siga leyendo >>>
El Día de la Tierra
En días pasados leí un tweet de Roberto Artavia Loria, ex rector del Incae, Presidente de la Fundación Latinoamérica Posible y un líder comprometido con el desarrollo sostenible que decía: “El 44% de lo que consumimos hoy le pertenece a la siguiente generación...insostenibilidad se llama eso”.
Esta corta reflexión es sin duda un golpe fuerte para quienes queremos dejar un legado a nuestra descendencia, asegurar su bienestar y garantizar su sano desarrollo. A ella le tocará enfrentar las indecisiones de nuestra generación, la falta de voluntad política de nuestros/as líderes y el poco compromiso del empresariado para plantearse una visión de largo plazo y una ruta hacia la sostenibilidad.
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¿Cuál debe ser la participación de los stakeholders en las decisiones de una organización?
Hoy por hoy, el tema de Stakeholders no se refiere solamente a una empresa sino a todas las organizaciones. Según la ISO 26000 “Una parte interesada tiene uno o más intereses que pueden verse afectados por las decisiones y actividades de una organización”.
Para que una organización se relacione con sus stakeholders existen varias metodologías, una de las más conocidas y utilizadas consiste en:
• Identificar y priorizar los stakeholders potenciales (Primarios y secundarios) (Internos y externos) (Directos e indirectos)
• Diálogo con los stakeholders para detectar y entender las necesidades
• Análisis de Clasificación y priorización de acuerdo a su importancia e influencia
• Establecimiento del compromiso (engagement) con los stakeholders
• Comunicación e información con los stakeholders
Los stakeholders cada vez exigen más a las organizaciones y requieren de una participación mas activa en las decisiones y actividades que puedan afectarlos. Una forma de comunicación es a través del dialogo con los stakeholders para conocer sus necesidades y expectativas y otra es a través de la rendición de cuentas de una organización para conocer cual de esas necesidades o expectativas fueron cumplidas.
Con el objeto de profundizar en este tema, el #RSEchat en su tercera sesión se dedico a debatir sobre cual debe ser la participación de los stakeholders en las decisiones de una organización.
A continuación señalo las principales conclusiones:
• Las empresas no viven aisladas, sino que se insertan en una comunidad que no deben ignorar.
• Las empresas deben dialogar mas allá de las normas existentes, estas son importantes para ordenar el dialogo, pero son solo una guía para mejorar la gestión del relacionamiento con los stakeholders para pasar de una relación a una definición.
• Se deben utilizar todas las posibilidades de relacionarse con los stakeholders; no necesariamente solo a través de estándares o normas. Estas si bien representan una herramienta para el dialogo no representan el dialogo en si mismo, lo importante es lo que se quiere.
• Lo más importante son los temas sobre los que se debate. Estos han de ser los que interesan a los stakeholders y son fundamentales como parte de un RECONOCIMIENTO previo. Este reconocimiento también ayuda a entender cómo dialogar con ellos.
• El dialogo coherente debería hacerse con una mente abierta, respetando los intereses de los demás de modo verdadero honesto, y transparente, el dialogo a través del miedo y la desconfianza es imposible.
• El dialogo puede ser sencillo con 1a actitud abierta: Foros, encuestas, reuniones, redes sociales, papers, buzones de sugerencias.
• El dialogo debe ser bidireccional pero formalizado de modo que sea factible determinar los aspectos materiales o relevantes. Durante el dialogo se pueden capturar las expectativas y cruzarlas con la estrategia de las empresas para que sean relevantes. No es tan importante el alcance o cantidad de dialogo sino la calidad del mismo.
• El papel de los stakeholders lo otorga la organización, esta debe tener mecanismos de participación para los que quieran dialogar o aspiren ser grupo de interés.
• Las organizaciones deben proponer temas a los stakeholders y estos debatirlos y proponer a su vez nuevos temas.
• La organización establece 1a matriz de materialidad inicial, teniendo en cuenta los intereses estratégicos de la compañía y del sector y luego organizar, diseñar, formular lo que es mejor para todos.
• Los proveedores como stakeholder deben igualmente manifestar su compromiso en cuanto a cumplimiento de políticas y prácticas en RSE.
• La mejor forma de conocer los asuntos que importan a los stakeholders es a través de la Matriz de materialidad (temática - local - global). Los temas deben salir de la estrategia de la empresa para obtener un ganar-ganar sin perder de vista los temas relevantes en el entorno social. Posteriormente los propios stakeholders pueden añadir nuevos temas o modificar la importancia de los temas inicialmente propuestos por la organización.
• En cuanto a las memorias de sostenibilidad, firmen o no los stakeholders, estos deberían participar en la elaboración y la organización debe validar y demostrar esta participación. La memoria debe contemplar el mecanismo utilizado, y los objetivos alcanzados durante el proceso de relacionarse con los grupos de interés.
• En materia social y de ambiente la relación empresa universidad puede ayudar a conocer las verdaderas necesidades de los GI.
• Y por último: No puede haber involucramiento y compromiso si no hay amor entendido como forma de dar ahora y no esperar a corto plazo, el tiempo retorna. Las organizaciones rehúyen de lo emotivo simplemente porqué saben que no van a ser sinceros.
"Una empresa sólo tiene sentido si mejora la vida de las personas, no sólo sus beneficios" Charles Handy. Siga leyendo >>>
#RSEChat: ¿Cuál es la participación de los stakeholders en las decisiones de la organización?
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Política Empática y Responsabilidades Individuales
Revisando ayer -ojo avizor- la descripción de “demagogia”, leía cómo en innumerables soportes se usaban las palabras “manipulación” y “miedo”. Y yo, con mi cerebro marciano, pensaba “… la política de ahora no es política… sencillamente es demagogia…” … entonces recordé cómo mi profesora de Filosofía en la adolescencia me recriminaba que “pensara” en lugar de “memorizar” y se me quedaba cara de personaje de Mafalda durante un ratito (claro está, para entonces no se conocían los gritos a lo Belén Esteban que yo pudiera imitar). Pues bien, recurrí a investigar el concepto “Política” y su raíz griega πολιτικος. Busquen, lean ustedes y saquen sus conclusiones.
Retórica y eufemismos. Les encanta escucharse. Usan reiteradamente palabras como transparencia, libertad, honestidad… Cada día que pasa, la clase política se aleja más de la sociedad tergiversando el sentido de los conceptos. En definitiva, hablamos idiomas diferentes. No hay comunicación. No existe comunicación.
Y el motivo es muy sencillo: no existe EMPATÍA. Y ese es un valor imprescindible para quien trabaja “cara al público” (te lo diría cualquier HeadHunter con dos dedos de cabeza). Empecemos, pues, por ahí. Asuman su responsabilidad individual, como representantes de los territorios y las personas. Escuchen (que no oigan), comprendan (que no entiendan), integren (que no conozcan) y estimen (que no valoren). Utilicen la empatía. Y si no saben, aprendan. Hay infinidad de personas en el mundo que teniendo rebaños de ovejas, son extremadamente inteligentes en lo que el aspecto “emocional” se refiere. Son empáticas. Son inteligentes. Son responsables con su cometido en la vida. Aceptan sus responsabilidades y las gestionan debidamente.
Hoy en día, quien se dedica a la política tiene una responsabilidad con múltiples colectivos. Si no los escuchan, comprenden, integran y estiman… ya sabemos qué pasa… ¿O quizá todavía no lo sabemos? ¿Debemos gravar una segunda parte de LOST para que empecemos a abrir los ojos? ¿O quizá sean las propias personas que viven en las democracias quiénes necesiten abrir los ojos?
Trabajen su Responsabilidad Individual. Entiéndanla. Todo es y será mucho más sencillo. Siga leyendo >>>
Energía eólica: sopla y sigue
Marzo del 2011 es otro hito histórico con relación a la energía eólica en España. Pero la noticia ha pasado desapercibida para un sector de la prensa y la ciudadanía; excesivamente centradas en noticias impactantes, como –y su coincidencia resulta significativa- la grave fuga radiactiva de los reactores nucleares de Fukushima, y que la Agencia de Seguridad Nuclear de Japón ha asignado hoy el grado 7, equiparable al desastre de Chernóbil.
El pasado mes, los modernos molinos instalados en diversas zonas de la geografía española han cubierto el 21% de la demanda de energía eléctrica del país. La energía nuclear ha representado un 19% del total, según anuncia Red Eléctrica de España. Nunca antes había pasado y debe ser destacado como se debe. Una prueba irrefutable de la capacidad de las energías limpias, incluso para quienes más acérrimamente defienden las energías contaminantes o peligrosas.
Recordemos que en el 2009 -el 08 de noviembre exactamente- en España se produjo más del 50% de la energía eléctrica con la fuerza del viento. Escribimos aquella vez que los molinos otra vez se convertían en un símbolo de esperanza. Hoy se puede afirmar sin dudas que hay trazada una ruta por donde avanzar en el sector energético, si se prioriza los intereses generales de la sociedad y su hábitat, claro está. Siga leyendo >>>
¿Es la Filantropía parte de la Responsabilidad Social?
No es si no hasta un siglo después, que surgen temas como los derechos humanos, el medio ambiente, las prácticas laborales, la protección al consumidor y las practicas justas de operación.
El termino responsabilidad social como tal, comienza a utilizarse en los años de 1970, sin embargo existen evidencias de que muy temprano en la historia que ya se hablaba de responsabilidad con la sociedad vinculado este tema al empresario y no a la empresa.
No obstante, el tema de la filantropía hoy por hoy y como consecuencia de los índices de pobreza y la brecha cada vez mayor que existe entre ricos y pobres ha vuelto a ser un punto de discusión cuando se habla del tema de responsabilidad social.
La recientemente aprobada Norma ISO 26000 menciona la filantropía en varios de sus elementos, sin embargo hace énfasis en que no se debe confundir la filantropía con la responsabilidad social por cuanto las actividades filantrópicas por sí mismas no consiguen el objetivo de integrar la responsabilidad social en la organización
Por el auge que la filantropía ha tomado nuevamente y con el objeto de intercambiar puntos de vista sobres este apasionante tema se realizo el Segundo #RSEChat obteniéndose interesantes conclusiones orientadas a si la filantropía es parte o no de la Responsabilidad Social.
A continuación se señalan los distintos tópicos:
-La responsabilidad social esta vinculada con la estrategia de la organización, la filantropía es un punto de inicio de la responsabilidad social en las empresas, sin embargo esta última es mucho más y la filantropía solo debería quedarse al inicio y no convertirse en maquillaje; sin embargo para algunas empresas no es así, comienzan con filantropía y siguen igual.
-La filantropía debería ser un inicio del compromiso comunitario de la responsabilidad social mientras que la responsabilidad permite estrechar los lazos con los “stakeholders”.
-La filantropía es parte de la inversión social pero no limitante. (Por ejemplo, subsidios, voluntariado y donaciones).
-Se requiere más información para pasar de la filantropía a la responsabilidad social, esta última la ven como gastos mientras que la filantropía les parece más fácil.
-Hay que evitar las acciones que perpetúan la dependencia de la comunidad con las organizaciones (Como dice el viejo dicho, hay que enseñar a pescar).
-La RSE debe ser asumida como un sistema de gestión, una forma de entender la empresa respecto al entorno y su influencia, es creación de valor común, negocios inclusivos, y va más allá de la filantropía.
-La filantropía crea dependencia mientras que la RSE crea compromiso.
-La responsabilidad social empresaria es ser y no parecer: es inversión en desarrollo integral, planificación, proyectos para/con stakeholders –sinergias-, rol social activo, servicio, compromiso, diálogo sincero, coherencia y articulación a nivel interno y externo con los nuevos valores –ejemplo: conciliación trabajo-familia- formando un proceso de aprendizaje para ir profesionalizando y direccionando la actuación, se planean acciones que buscan impacto –acciones transformadoras-, es ir pensando en el desarrollo sostenible, generando valor, es una búsqueda de renovación cultural. Articulación de un modelo empresarial como parte integrante de una estrategia de negocios. Interés en evaluación de resultados. Beneficio mutuo –es ir más allá del interés de los accionistas, considerando la creación de valor para otros actores con que se relaciona la empresa, y para con la sociedad en general .
-Filantropía –amor por el hombre-: simple donación, o acciones aisladas de beneficencia, paternalismo, generosidad informal (es decir sin estructura ni orientación gerencial, no se identifican metas). Puede que se realicen donaciones sin considerar la integración del concepto de RSE como valor corporativo, o no se establezcan regulaciones ni reglamentaciones internas que aseguren la coherencia de actuación de los miembros de la empresa con los nuevos valores, visión a corto plazo. No afecta necesariamente el ámbito de influencia de la empresa. Puede considerarse también el marketing por causa meramente superficial. Impacto de mayor alcance sobre entorno social no garantizado, puede ser también de carácter anónimo. Siga leyendo >>>
#RSEChat: Filantropía vs RSC
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La Responsabilidad social que se siente
Por Daniela Toro. Marianne Williamson, una increíble mujer que ha dedicado su vida a fomentar una cultura de la paz, dice que la iluminación comienza como un concepto abstracto que luego realiza una travesía sin distancia desde la mente hasta el corazón (“Enlightment begins as an abstract concept, then makes a journey without distance from the head to the heart”).
Esta poderosa frase me ayuda a entender y explicar la importancia de que en cualquier organización su personal no sólo conozca la RSC, no sólo entienda la RSC sino que además la sienta. ¿Por qué es importante que quiénes colaboran en una empresa entiendan y sientan la RSC?
Por algún tiempo fui una férrea defensora de la necesidad de que la RSC esté imbricada en la estrategia de la empresa. De hecho, sigo pensando que es condición sine qua non que la alta directiva asuma el compromiso de incorporar la responsabilidad empresarial en su idea de negocio sea cual sea y le dé un cariz estratégico.
Sin embargo, a medida que ha ido madurando mi conocimiento práctico y teórico de la RSC he caído en cuenta que esto por sí solo no es suficiente. Es esencial, es el punto de partida pero por si solo no garantiza que la RSC baje, digamos del Olimpo, y pase a formar parte automáticamente de la cultura organizativa y sea asumida como compromiso individual.
De hecho, no todas las empresas que se aventuran a incorporar prácticas socialmente responsables realmente logran el apoyo y reconocimiento de sus empleados y empleadas. De acuerdo a un estudio realizado en Europa por la consultora Krauthammer en el 50% de las compañías estudiadas la responsabilidad social corporativa de las empresas no convencía a sus propias plantillas y se sentían decepcionadas ante la misma. ¿Por qué sucede esto? ¿Por qué políticas perfectamente bien planteadas, con valores claramente definidos, con planes de acciones concretos y medibles no calan en la organización?
Por una sencilla razón, porque no se la creen. A veces es un tema de incoherencia cuando lo que las empresas pregonan no es más que letra muerta comparada con las faltas que puedan cometer pero esto por suerte suele ser la excepción y no la regla. La razón principal es que la persona empleada no siente como suya un discurso que no le llega, que no le habla, que le queda lejos, que es abstracto y frío, un discurso que le entra por los oídos hasta la mente pero que no le baja al corazón y por tanto no le genera emoción, entusiasmo y últimamente, no le llama a la acción.
Entre un discurso perfectamente articulado e intelectualmente inmaculado y otro quizás no tan preciso pero emotivo, sincero y cercano, ¿con cuál nos quedamos? Con el segundo claro, porque lo racional nos ayuda a entender pero no le damos sentido, no lo hacemos nuestro hasta que no nos resuena dentro. Lo mismo pasa con la RSC, cuando quienes la abanderan la sienten como un proyecto no sólo profesional sino personal, cuando les hace vibrar, cuando cada proyecto que comienzan lo hacen con entusiasmo y con compromiso logran el interés y la empatía de quienes tienen cerca.
¿Cuál es entonces la manera de lograr que el personal de una organización se entusiasme con los proyectos que derivan de la responsabilidad social y los sienta como propios? La respuesta no es tan difícil. Para lograr el éxito de la implantación de la RSC se debe no sólo comunicar lo que ya se ha hecho sino que se debe dar un paso hacia atrás e involucrarle desde el comienzo. Es la diferencia entre la RSC de laboratorio, hecha de espaldas a las inquietudes de quienes colaboran en la compañía, y la RSC participativa que les incluye y toma en cuenta sus expectativas, necesidades, opiniones, conocimientos y experiencia. En el primer caso es mera información en el segundo es involucración, respeto, consideración e imbricación.
Un error común en las empresas es dedicar mucho esfuerzo a comunicar externamente aquello que hacen en favor de la sociedad y sus grupos de interés y descuidar a su personal. Esto lleva, como hemos visto, a que el mismo no se sienta parte del proyecto social de la organización. Dado el esfuerzo que supone desarrollar un proyecto de esta envergadura que requiere tiempo, dinero y cuyos resultados son a mediano y largo plazo las empresas tendrían que hacer todo lo que esté en sus manos para garantizarse el éxito y la involucración de su plantilla es uno de esos ingredientes fundamentales.
¿Qué hace a las buenas personas vendedoras? La capacidad de conectar con la posible clientela, de hablarle al corazón, de llegarle … no es ningún misterio … lo mismo para con la RSC, para ser real debe ser sentida allí, vicino al cuore como nos diría Jovanotti.
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Curemos el "ego"
Por Rosa Alonso. Resulta que ayer, viendo Die Welle, entendí desde otro punto de vista qué es lo que está pasando en el mundo (ni activismos tweet, ni movimientos Zeitgeist, ni invasiones alienígenas, ni hiper-control masónico, ni Clubs de Roma, ni de Bilderberg, ni…).
Y, como no, lo trasladé a la gestión ética y la Responsabilidad Social (deformación profesional). Yo misma me aventuraba a pronosticar hace no más de 24 horas que la RS estaba llegando a cotas inesperadas de exceso de tecnicismos, o la coexistencia de demasiados procedimientos internacionales, pero nula integración de conceptos en sus códigos genéticos… y que iba a perder de vista su verdadero objetivo. Y me entristecía.
Pues nada. Vista la peli, todo resultó ser mucho más sencillo. Simple. Verás, resulta que vivimos en inmersión en un entorno que si alguien lleva camisa blanca, tú también la tienes que llevar (insisto, Die Welle es todo un ejemplo). Resulta que si no la llevas, no eres miembro del grupo. Y, por tanto, pierdes todo el respeto social. Ya puedes hacer maravillas, que si no la llevas, no tendrás respeto y –por lo tanto- reputación como miembro.
El Respeto.
Término existente que ha perdido su significado asumiendo otras connotaciones. Algo así como la palabra libertad, justicia o vida (que se convierten en eufemismos de “poder”, “venganza” o “control”).
El Respeto es lo que se busca para alimentar el “ego” con palmaditas en la espalda al más puro estilo paternalista mientras se comen palomitas. Lo que no tienen tan claro es que ese alimento puede causar el efecto “soufflé” si no viene dado de forma humilde.
El Respeto contempla, también, que quien tenga que respetarte tenga capacidad para ello. Que sepa entender, valorar, tolerar o desarrollar un ejercicio de humildad para reconocer que está ante algo que merece su atención y su reconocimiento.
Ese ejercicio conlleva que quien tiene que respetar debe olvidarse de su propio “ego” y cuando se disfruta de respeto, se debe acoger con humildad y evitar que se alimente el propio “ego”. En cuanto aparece el “ego” el verdadero origen del respeto salta por la ventana.
Ese es el verdadero ejercicio. Eliminar el “ego”. Reconocer errores. Tener la voluntad de solucionarlos de una forma transparente y honesta.
Y cuando hablo de “ego” me refiero a todo el sistema.
Un sistema alimentado por organizaciones de todo tipo.
Unas organizaciones formadas por grupos de personas.
Unas personas criadas por otras personas.
Habrá que empezar por ahí. Empecemos por la base.
Curemos el “ego” de las personas para poder facilitar el cambio.
Esa es nuestra verdadera Responsabilidad Social. La Individual.
Solo así, podremos construir un nuevo sistema.
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